La verdad es que si esta pregunta nos la planteásemos no cuando estamos en una carretera oscura, sino cuando tuviésemos que tomar una decisión importante...
Y es que, muchas veces nos montamos castillos en el aire, creemos que hay salida del lugar donde estamos, y luego, nos damos cuenta de que las puertas están cerradas desde fuera y nosotros estamos dentro.
A veces, si nos planteásemos las cosas antes de ilusionarnos quizá no lo pasaríamos tan mal como muchas veces lo pasamos. Si nos preguntásemos: ¿Es real? ¿Me lo estoy imaginando?
¿Nunca te has sentido como si un jarro de agua fría cayese sobre tu cabeza? ¿No? Siento decirte que mientes.
Todo el mundo alguna vez se ha sentido decepcionado, se ha sentido impotente al no poder decir lo que de verdad piensa o siente, solo por... Por cobardía. Por miedo.
¿Acaso no te has sentido como si fueses el trueno antes del relámpago que nunca llega a caer? ¿Como un respiro antes de una frase? ¿Como el camino que damos antes de salir corriendo? ¿O como el suspiro antes de un beso que nunca llega?
Pues tengo que decirte una cosa, si te has sentido así, como antes decía, encerrado: Mira en tu bolsillo, porque quizás ahí esté la llave que te obliga a quedarte en casa.
Firmado, un chico nunca correspondido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario